Cada operación sigue un proceso claro, formalizado ante notaría y con garantías legales en cada etapa. Aquí te explicamos el ciclo completo.
El solicitante presenta su necesidad de financiación y el inmueble que ofrece como garantía. El equipo evalúa la viabilidad preliminar: ubicación, tipo de inmueble, situación general.
El equipo jurídico realiza un estudio completo del certificado de tradición y libertad del inmueble. Se verifica que esté libre de embargos, hipotecas previas, litigios o afectaciones.
Se determina el valor comercial del inmueble. El monto máximo de financiación es del 30% del avalúo comercial para proteger la operación.
Se definen las condiciones: monto, plazo y calendario de pagos. Se prepara el contrato y la escritura pública.
La operación se formaliza mediante escritura pública de compraventa con pacto de retroventa, brindando el respaldo legal principal.
Una vez registrada la escritura, la garantía queda formalmente constituida y es oponible ante terceros.
Con la escritura registrada, se procede al desembolso de los fondos directamente al solicitante.
El proceso completo puede completarse en días hábiles, dependiendo de la notaría y la Oficina de Registro.
Se inicia un proceso de cobro. La garantía real (el inmueble) respalda la operación durante todo el proceso judicial si es necesario.
No. La aprobación se basa en el valor legal y comercial del inmueble, no en reportes de Datacrédito o TransUnion.
Nuestro equipo puede explicarte el proceso en detalle y evaluar tu caso particular sin compromiso.
El proceso de constitución de hipoteca tiene costos específicos: derechos notariales, derechos de registro y avalúo. La buena noticia es que la constitución de hipoteca está exenta del impuesto de registro, lo que reduce significativamente el costo total. Si quieres conocer el desglose completo con cifras reales y ejemplos numéricos por distintos montos, consulta nuestra guía especializada.
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